Las Venus de Alex Magrí nos acompañan en cuarentena [ENTREVISTA]

 

Un día como hoy, de hace dos meses, se dio a conocer el primer álbum del ecuatoriano Alex Magrí, “Venus” (2020, Cvra Lvdorvm); 12 canciones de espíritu Lo-fi que nos dieron pauta de su mundo, mundo al que ahora ingresaremos un poco más…

En el 2017, Alex dio a conocer dos canciones: “Michelle” y “Chica del panecillo”, pero no era el inicio, él había empezado a componer canciones mucho antes: “creo que mis primeras canciones son de cuando tenía 15 años, y ninguna de esas han visto la luz hasta ahora”. Los tres años pasados entre esas dos canciones y su estrenado álbum me daba una idea de cómo se lo toma, en plan relax y él lo confirma: hago lo que más me place, tomo mis propias decisiones, grabo a mi tiempo en mi habitación, es una manera más relajada de relacionarme con la música, y es algo que me gusta reflejar en mis producciones como solista”. Ojo, como solista, ya que no es la única manera que tiene de estar en la música: “mi proyecto musical solista no es lo único que hago, también lidero una banda llamada Lorenzo Once… Con Lorenzo hay más responsabilidad, es una banda y por ende, tengo más trabajo”.

Siempre las cosas nacen primero y luego se les da un nombre, ocurrió, un siglo atrás, con el concepto “Lo-fi”, entendiéndose en la música, tuvo que pasar medio siglo para que se lo considere como “un enfoque de producción en el que predomina el uso de medios de baja fidelidad de grabación, a veces como una mera decisión estética”, y es recién en los ‘90, que se le consideró más precisamente un estilo musical. Y, actualmente, podría decir que hasta vivencial. ¿Cómo es en el caso de Alex?, me pregunté, tras encontrar que desde sus primeras composiciones su posición era Lo-fi. Él me aclara: “Los últimos 4 años empecé a influenciarme mucho de artistas lo-fi, recomiendo a ‘Pánico’, proyecto quiteño de un amigo. El lo-fi es un lenguaje que me atrapó en temporadas de soledad y aislamiento, es simplemente perfecto para sacar esas emociones y usar los recursos que tienes en tu habitación. Hay características que me encantan como el sonido de vinilo, ese crepitar incesante que acompaña a la canción, es cálido como una cobija, además siento que como solista es de los recursos más utilizados y que está funcionando a nivel global”.

Si bien, el inicio de la pandemia no posibilitó una mayor campaña promocional del disco o presentaciones públicas, la poca actividad como artista de Magrí en las redes sociales, me hace pensar que, como solista, su necesidad es más de expresión artística que planteárselo como trayectoria profesional, confirmo: “No tengo planes de realizar una carrera musical y vivir de la música, de hecho, me gradué de informática y actualmente laboro en esa área, pero eso no quiere decir que si se da la oportunidad de hacer una trayectoria la rechace. Si eso llegara a pasar creo que lo haría más bien con Lorenzo Once, porque no podría llevar a Magrí a giras y grabar en estudios, me gustaría que mis canciones (de Magrí) tengas muchas reproducciones y lleguen lejos en el internet”.

¿Qué te influencia en lo musical? ¿Qué músicas escuchas?, ¿algunas predilecciones de solistas y bandas? Son preguntas que le envío por correo, al día siguiente, me contestó: “…me llama mucho la atención el lo-fi, en sus direcciones pop, indie, folk, synths… Soy muy fan de los Beatles, de hecho, las dos veces que he visitado Lima fueron para ver a Paul McCartney en el 2011 y a Ringo Starr en el 2013. Pienso que ellos son mi mayor influencia, y lo hago notar con mi canción ‘Liverpool’. Cuco, Jakob Ogawa, Frankie Cosmos, Pánico, Mac Demarco son artistas que escucho muy seguido y algo de ellos localizo en mis composiciones”.

Ponerle “Venus” a un álbum no es casualidad, de hecho, lo femenino tiene que estar presente, lo femenino como inspiración, y seguramente, también, como esencia, pues lo tenemos en nuestra conformación genética. Bien… ¿es una especie de homenaje a la mujer en abstracto o en sus relaciones con ellas? lo interrogo: “Lo de Venus fue un proceso calmado y sin seguir un orden fijo. Las canciones iban llegando una a una, contando cosas personales de mis relaciones, hasta que me di cuenta que tenía suficiente material para un álbum. En Venus agrupé a las musas (relaciones) que me han inspirado durante los últimos 5 años, incluso hay varias canciones de este disco que están dedicadas a una sola chica. Pero en conjunto representan la belleza de las mujeres transportadas a canciones. Es todo lo bello que encontré en ellas hecho música. También puedo asegurar que ésta fue una oportunidad para explorar mi lado femenino, creo que todos tenemos una proporción del otro género en nosotros, y esa idea fue la que me llevó a presentar la portada, de la cual estoy muy satisfecho. Debo agradecer a Kamila Ramón y Paula Ramón por el trabajo visual de Venus”.

Una de las canciones del álbum, con más lindo acabado, es “Sandías”, suenan en su inicio aires andinos que suenan familiares, me preguntaba si era un simple guiño o le interesaría explorar más la música folclórica, Alex me hizo saber que Sandías” tomó prestado la intro de… ¡“El Cóndor Pasa”!, clásica de nuestro compositor Daniel Alomia Robles, ¡vaya sorpresa! Además, me hace notar que lo andino está en “El Telar”, canción que cierra el álbum. Y que todo ello no es gratuito… “Sin dudas el folclore atraviesa a todos los países de cono sur, está en nuestras venas musicales, tenía que colocar esta música en mis canciones. Yo soy de Guayaquil que es una ciudad costera y tiene un tipo de cultura más caribeña, pero en Ecuador tenemos una influencia muy grande de la música andina por parte de toda la región sierra, de ciudades como Quito, en donde vive una de mis musas (la que más canciones se llevó) y es esa relación la que sentimentalmente me llevó a explorar el folclore. Es un género que me gustaría seguir trabajando”. ¡Vale!

El álbum se ha dado a conocer en tiempos de pandemia, hecho que indudablemente afectó su lanzamiento y el ánimo del creador: “Mi estado de ánimo se vio afectado pues el disco se lanzó justo en días de conmoción y no pude darle el impulso que me hubiera gustado, pero siento que después de esto vendrán más oportunidades. Actualmente no estoy componiendo, siento que con Venus terminé un ciclo, pero aún no he pensado abrir otro. Tengo algunas ideas, pero nada concreto.

Alex es joven, la pandemia se irá difuminando y será un recuerdo triste en su vida, pero solamente recuerdo, un futuro le espera y hacia él va: “Siento que la música independiente está abriendo caminos muy importantes, cada vez el ambiente es más profesional entre los artistas y productoras, la creación de festivales y un público que crece. El futuro es esperanzador para los artistas de mi país y de la región, dicho esto de forma general, porque en lo personal mi meta es explorar la música, componer y grabar, lo que más me importa es quedar satisfecho con mis ideas, lo que necesito expresar, los conceptos que quiero plantear. De allí en adelante ya todo depende de los oídos del oyente, si ellos llegan a conectar con mis canciones y se identifican, ya gané como músico”. Efectivamente, tras la pandemia y su pausa forzosa, que un saldo positivo para los sobrevivientes sea haberles dado a los músicos, la posibilidad de ser escuchados, y, con ello, también nosotros los oyentes habremos ganado, ganado más canciones, alimentos espirituales en medio de tanta escasez.

Escucha «Venus» en Spotify y demás plataformas digitales.

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